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El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, hizo referencia a su experiencia tras la guerra de 44 días de 2020 y la pérdida de Nagorno Karabaj. Al respecto, mencionó que, después del 8 de noviembre de 2020, fue la primera vez en su vida que dejó de rezar a diario fue
“Después de eso, hice un largo ayuno; no comí pan ni bebí agua durante una semana. Si me preguntan por mis emociones, esas fueron mis emociones. Pero luego empecé a reflexionar sobre lo sucedido y los motivos. Poco a poco comprendí que Armenia estaba atrapada por el movimiento de Karabaj, y que era necesario salir de esa trampa. Me siento feliz y orgulloso de haber logrado sacar a Armenia de esa trampa. La emoción está relacionada con otra cosa: veo que hoy algunas personas, con la lógica del espionaje, quieren arrastrar a Armenia de nuevo a la trampa del conflicto”, declaró.
Pashinyan añadió que es una persona sensible, siéndolo también cuando era periodista y diputado opositor.
“Sí, soy una persona sensible, ¿les sorprende? ¿Acaso no lo era cuando era diputado de la oposición, cuando era periodista? En general, las personas son sensibles; no puedo imaginar a una persona sin emociones. Una persona sin emociones es como una tabla o una guadaña. Desafortunadamente, vemos herramientas tan toscas en el ámbito político, utilizadas por diferentes fuerzas”, declaró Nikol Pashinyan.
A su vez, señaló que, posteriormente, retomó la oración y comenzó a estudiar versículos para llenar el vacío espiritual.