“El precio de la paz en el Cáucaso”: The National Interest sobre las acciones de Nikol Pashinyan

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La revista estadounidense The National Interest analizó las acciones políticas del primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, señalando que, a pesar de las críticas internas, el líder armenio trabaja diligentemente por la paz y la integración en el Cáucaso.

El artículo de Joseph Epstein destaca las acciones políticas del mandatario armenio como notables. 

“Desde su llegada al poder en la Revolución de Terciopelo de 2018, el asediado primer ministro enfrentó las consecuencias de la guerra de Karabaj de 2020, la hostilidad abierta de la Iglesia Apostólica Armenia, respaldada por el Kremlin, y presuntos intentos de golpe de Estado. Su búsqueda de la paz con Azerbaiyán y el estrechamiento de lazos con Occidente le atrajeron poderosos adversarios, desde el gobierno ruso hasta organizaciones de la diáspora y antiguos líderes armenios”, indica el artículo.

Según el autor, si Pashinyan resiste, podría conducir a Armenia hacia una ansiada era de paz, pero si pierde (ed. en las elecciones parlamentarias), el país corre el riesgo de volver a la órbita de Moscú, como le ocurrió a su vecina Georgia, y el conflicto en el Cáucaso Sur podría reanudar.

Epstein considera que el presidente estadounidense Donald Trump elogió la valentía de Pashinyan en la cumbre de paz del 8 de agosto en Washington.

“Lograr la paz con Azerbaiyán tras treinta años de brutal conflicto, especialmente después de la victoria de Bakú, fue políticamente difícil. Si Washington quiere asegurar esa paz, también debe asegurar la supervivencia política de Pashinyan”, escribe el autor.

Epstein expresa que Estados Unidos puede ayudar a Nikol Pashinyan a demostrar que sus políticas generan beneficios tangibles.

En términos del autor, las inversiones estratégicas en la iniciativa “Encrucijada de la paz” de Armenia y en el campo emergente de la inteligencia artificial pueden impulsar la economía, crear empleo y fortalecer el papel de Armenia como un importante centro de tránsito.

“Washington también debe resistir la presión de grupos de la diáspora bien financiados que se oponen a la paz, a pesar de no sufrir las consecuencias de la reanudación de la guerra. Es alentador que Armenia comience a ver los primeros resultados tangibles de sus esfuerzos de paz. Esta semana, Azerbaiyán anunció que permitiría el tránsito de mercancías a Armenia, y el primer envío de trigo kazajo pronto pasará por territorio azerbaiyano, un paso modesto pero simbólicamente importante hacia la integración económica regional”, enfatiza el artículo.

Según Joseph Epstein, el papel de Armenia como centro de tránsito es de importancia inmediata para los intereses estadounidenses. El Corredor Medio, una ruta comercial terrestre vital desde Asia Oriental hasta Europa que evita Rusia e Irán, pasa actualmente por Azerbaiyán, Georgia y Turquía, pero la orientación de Georgia hacia Moscú bajo el partido gobernante Sueño Georgiano pone en duda su fiabilidad. Armenia podría ser una alternativa importante.

“Pashinyan lo pronosticó cuando lanzó la iniciativa ‘Encrucijada de la paz’ en octubre de 2023, pensando a Armenia como un enlace regional mediante la restauración de ferrocarriles, carreteras, oleoductos y líneas eléctricas. Durante décadas, el aislamiento regional de Armenia estuvo condicionado por el cierre de fronteras con Turquía y Azerbaiyán debido al conflicto de Karabaj. En el presente, mediante un acuerdo de paz que pronto podría reabrir esas fronteras, Armenia cuenta con una oportunidad única de consolidarse como un centro de tránsito clave entre Oriente y Occidente, especialmente porque las rutas a través de Rusia, Irán y el Mar Rojo se están volviendo cada vez más inestables debido a los conflictos globales”, enfatiza el autor. A su vez, añadió que es improbable que Moscú ceda, ya que el embajador ruso, Serguéi Kopirkin, declaró abiertamente que Rusia no solo no abandona el Cáucaso Sur, sino que tampoco está debilitando su atención a la situación en la región ni a las relaciones con Armenia como país hermano y aliado, y que la 102ª base militar rusa en Shirak es la estructura más importante que respalda la seguridad de Armenia”.

Epstein menciona que Rusia, antes considerada un aliado indispensable de Armenia, ha experimentado un fuerte descenso en la confianza pública. En 2019, el 93% de los armenios calificó el estado de las relaciones entre Ereván y Moscú como "buenas", pero esa cifra había descendido a tan solo el 35% en septiembre de 2024. Muchos consideran a Rusia un traidor a Armenia durante el conflicto de Karabaj. Figuras prorrusas como el expresidente Robert Kocharyan se encuentran en una situación aún peor, con un índice de aprobación actual de tan solo el 2%.

“Si Moscú logra derrocar a Pashinyan, probablemente explotará el descontento y el nacionalismo armenio para reavivar el conflicto con Azerbaiyán, aprovechando la inestabilidad para enfrentar a ambas partes y mantenerlas dependientes de la influencia rusa, como ya ocurrió en Karabaj. Ayudar a Pashinyan a triunfar no se trata simplemente de la supervivencia de un líder para Washington; se trata de demostrar que la paz y la soberanía pueden coexistir en el espacio postsoviético. El futuro de Armenia, y quizás la estabilidad del Cáucaso Sur, dependen de ello”, concluyó Joseph Epstein.

 

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