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Durante una reunión con embajadores extranjeros, diplomáticos y representantes de centros de análisis en Polonia en el Instituto Polaco de Relaciones Internacionales, el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, declaró que su gobierno no tiene previsto cerrar la base militar rusa que opera en el país.
“En cuanto a la presencia militar rusa en nuestro país, saben han sucedido cosas en los últimos años. Hasta 2024, la mayoría de los puestos de control fronterizos de Armenia estaban bajo control ruso o contaban con guardias fronterizos rusos, por ejemplo, en nuestro aeropuerto internacional. Sin embargo, actualmente todos los puestos de control fronterizos en nuestras fronteras están controlados por guardias fronterizos armenios. Obviamente, estamos agradecidos a Rusia. Como estado recién independizado, no teníamos la capacidad para prestar estos servicios a principios de los años 90, pero ahora sí lo podemos hacer y estamos desarrollando nuestras capacidades.
No tenemos planes, programas ni preocupaciones respecto a la presencia de la base militar rusa. Somos socios cercanos de Rusia y tenemos vínculos económicos y políticos muy estrechos”, explicó.
Nikol Pashinyan recordó que Armenia congeló su participación en la OTSC, debido a hechos ocurridos en 2022.
“Armenia se mostró decepcionada con la OTSC, ya que, teniendo una obligación legal, no respondió adecuadamente a sus desafíos de seguridad. Sin embargo, por otro lado, afirmamos que las relaciones entre Armenia y Rusia se encuentran en una fase de transformación. Actualmente estamos forjando nuevas relaciones con Rusia. Por supuesto, estamos decididos y nos gustaría desarrollar nuestras relaciones con Rusia, pero es evidente que estas relaciones están cambiando debido a numerosos factores. Es fundamental destacar que, en noviembre de 2020, el papel de Rusia y del presidente ruso fue decisivo para establecer un alto el fuego con Azerbaiyán”, declaró Pashinyan.