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Durante su discurso en el Foro Diálogo de Ereván, el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, presentó a invitados armenios y extranjeros de alto rango los recientes acontecimientos en torno al acuerdo de paz entre Armenia y Azerbaiyán, y reafirmó la disposición de Ereván a firmar el acuerdo de paz con Bakú.
El primer ministro recordó que Ereván y Bakú han completado las negociaciones en torno a un acuerdo de paz, y Armenia ya ha anunciado en reiteradas oportunidades que está lista para firmar el documento acordado.
“Azerbaiyán vincula la firma del acuerdo a dos cuestiones; la primera es la disolución de las estructuras del Grupo de Minsk de la OSCE. El Grupo de Minsk de la OSCE se creó como plataforma para las negociaciones entre Armenia y Azerbaiyán. Debo decir que la disolución de esa estructura es aceptable para nosotros y estamos dispuestos a seguir adelante, pero por otro lado, queremos asegurarnos de que ambos percibimos la situación de la misma manera, queremos asegurarnos de que Azerbaiyán no tenga la intención de cerrar la situación de conflicto en su territorio y trasladarla al territorio de Armenia", señaló el primer ministro.
Según Nikol Pashinyan, en los últimos años Azerbaiyán ha comenzado a referirse al 60 por ciento del territorio soberano de la República de Armenia aproximadamente como el denominado "Azerbaiyán Occidental".
“Hemos reiterado que no puede existir un 'Azerbaiyán Occidental' en el territorio soberano de Armenia. Proponemos firmar un tratado de paz y, paralelamente, solicitar a la OSCE la disolución de las estructuras del Grupo de Minsk. Considero una propuesta constructiva tener dos documentos sobre la mesa y firmarlos simultáneamente, al mismo tiempo y en el mismo lugar”, declaró Pashinyan.
Según el mandatario armenio, la siguiente cuestión planteada por Azerbaiyán consiste en las disposiciones de la Constitución de Armenia. La parte azerbaiyana sostiene que contiene reivindicaciones territoriales contra Azerbaiyán.
"En general, está claro que las partes no deben tener reivindicaciones territoriales entre sí, y este es un requisito muy importante para la paz", señaló Nikol Pashinyan.
Según el primer ministro, la única estructura que puede declarar oficialmente el contenido de la Constitución de Armenia es el Tribunal Constitucional. Pashinyan informó a los presentes que el año pasado Armenia y Azerbaiyán lograron firmar el reglamento sobre el trabajo de las comisiones de demarcación de fronteras, el primer documento en la historia entre los dos estados.
El primer ministro explicó que en septiembre del año pasado el Tribunal Constitucional de Armenia notificó que este reglamento y la Declaración de Almá-Atá que lo sustenta cumplen plenamente con la Constitución de Armenia.
A su vez, explicó que la Declaración de Almá-Atá, firmada en 1991 por 11 repúblicas de la antigua URSS, tiene dos significados principales: "Que la Unión Soviética deje de existir y las partes firmantes se conviertan en estados independientes, reconociendo mutuamente su integridad territorial, la inviolabilidad de sus fronteras y su soberanía. Por lo tanto, el Tribunal Constitucional de Armenia ha concluido que la Declaración de Almá-Atá se ajusta plenamente a la Constitución de Armenia, lo que significa que no contiene ninguna reivindicación territorial contra ningún vecino, ya que dicha declaración implica que los territorios de Armenia y Azerbaiyán independientes son los mismos que los territorios de Armenia y Azerbaiyán soviéticos", detalló el primer ministro de Armenia.
Nikol Pashinyan añadió que el texto del acuerdo de paz entre Armenia y Azerbaiyán ya contiene una disposición según la cual las partes confirman que las antiguas fronteras administrativas soviéticas se convierten en las fronteras internacionales correspondientes a los estados miembros reconocido por las partes.
El primer ministro de Armenia añadió que el acuerdo de paz también incluye una cláusula según la cual Armenia y Azerbaiyán reconocen la integridad territorial de cada uno y no pueden tener ningún reclamo territorial entre sí en el futuro. Según el primer ministro, el acuerdo también incluye una cláusula según la cual las partes no pueden invocar su legislación interna y dejar de cumplir las disposiciones del acuerdo.
“Estos matices son muy importantes, ya que, según la legislación armenia, tras la firma del acuerdo, estamos obligados a remitirlo al Tribunal Constitucional para verificar su correspondencia con la Constitución de Armenia. Si este decide que el texto del acuerdo de paz entre Armenia y Azerbaiyán no se ajusta a la Constitución del país, nuestros expertos afirman que es poco probable que el Tribunal Constitucional pueda decidir esto, pero si decide que el documento no se ajusta a la Constitución, nos encontraremos en una situación particular en la que tendremos que tomar una decisión. En ese caso, iniciaré reformas constitucionales, ya que el proceso de paz y el acuerdo no deben abandonarse, y trataremos de convencer a nuestra sociedad de que este cambio se realiza para lograr una paz duradera. Si el Tribunal Constitucional decide que este documento se ajusta plenamente a la Constitución de Armenia, no habrá obstáculo para su ratificación en la Asamblea Nacional, tras lo cual adquirirá la máxima fuerza legal en Armenia”, declaró el primer ministro armenio.