Pashinyan: “Hoy tenemos paz también es gracias a una política exterior equilibrada y conciliadora”
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El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, anunció que la paz entre Armenia y Azerbaiyán inició cuando las autoridades armenias adoptaron el concepto de una política exterior equilibrada.
El mandatario armenio leyó primero la disposición sobre una política exterior equilibrada, incluida en el programa preelectoral.
“La política exterior equilibrada demostró su eficacia, permitiendo estabilizar el entorno externo de la República de Armenia. Esta política debe adoptarse como estrategia con el objetivo principal de evitar asimetrías en las relaciones exteriores y contar con herramientas para contrarrestarlas.
La regionalización desempeña un papel fundamental en una política exterior equilibrada, cuyo objetivo principal es que Armenia no solo pueda vivir en su propio entorno sin apoyo externo, sino que también se acomode a eso. En este sentido, el desarrollo de las relaciones con Georgia, Irán, Turquía y Azerbaiyán tiene gran importancia, y el partido seguirá este camino.
En este contexto, el pleno desarrollo de la infraestructura de transporte de la región, como la implementación del proyecto TRIPP y la puesta en marcha del ferrocarril Gyumri-Kars, no solo fortalecerá aún más la paz y la cooperación en la región, sino que también la transformará en un importante nodo de conectividad este-oeste y norte-sur: la encrucijada de la paz.
Para la implementación práctica de la regionalización, también damos importancia al desarrollo del formato 3+3, al que Armenia contribuirá. La participación de Rusia en este formato es fundamental para la transformación constructiva de las relaciones entre Armenia y Rusia.
La República de Armenia también adoptó el concepto de Regionalización-2, que incluye a los países de Asia Central, Medio Oriente e India. En el período anterior, paralelamente al desarrollo de las relaciones con otros países, fue esencial el establecimiento de relaciones diplomáticas con Arabia Saudita y Pakistán. Esta área recibirá un nuevo impulso durante el período 2026-2031.
En el período anterior, Armenia estableció una asociación estratégica, un diálogo o una agenda con Estados Unidos, Georgia, Países Bajos, China, Gran Bretaña, Kazajistán, Unión Europea, Alemania y Luxemburgo. A su vez, las relaciones con Rusia se encuentran en una etapa de transformación constructiva. Armenia desarrollará relaciones constructivas y mutuamente beneficiosas con Rusia”.
El primer ministro recordó que, hasta hace poco, Armenia no tenía relaciones diplomáticas con Arabia Saudita ni Pakistán. “Nosotros establecimos relaciones diplomáticas con estos países, y, por consiguiente, este punto del programa preelectoral, refleja la eficacia de una política exterior equilibrada y conciliadora. En general, la paz comenzó desde el momento en que adoptamos el concepto de una política exterior equilibrada y conciliadora, cuando nos observamos a nosotros mismos, a nuestra región y al mundo desde una perspectiva diferente, y esa perspectiva nos brindó resultados concretos”, señaló el primer ministro de Armenia.
Además, enfatizó que algunos representantes de la oposición política en Armenia acusan con frecuencia al gobierno, y a él mismo, de ser pro-azerbaiyanos y pro-turcos.
“¿Qué ocurrió y qué ocurre en realidad? En realidad, ocurre lo siguiente: en las relaciones con Azerbaiyán y Turquía, siempre hemos actuado a través de terceros países; es decir, hemos discutido nuestras declaraciones y agendas en un 90% o más a través de terceros países. ¿Y qué vimos? Algo muy simple que tiene fundamentos objetivos y subjetivos. Cuando te comunicas con alguien a través de un tercero, nunca puedes estar seguro de que ese tercero esté transmitiendo correctamente tus mensajes al destinatario y, al transmitir sus mensajes, también esté actuando con precisión, porque el tercero puede tener sus propias ideas, intereses, percepciones, y nunca sabemos cuáles son los intereses del tercero o los terceros involucrados.
Esta fue también la razón por la que la paz no se estableció en nuestra región en muchos años. Cambiamos nuestra postura: si tenemos algo que conversar con Turquía y Azerbaiyán, y claramente lo tenemos, ¿por qué no hacerlo? Porque esta es la única garantía de que nuestro mensaje llegará al destinatario correcto y obtendremos una respuesta precisa. Sea buena o mala, eso es otra cuestión; lo importante es que no haya distorsiones en la comunicación, y quiero asegurarles que estas distorsiones siempre ocurren cuando la comunicación es a través de terceros. A veces intencionalmente o no, existen matices y sutilezas, como la mentalidad y la percepción regional, que los países distantes no pueden percibir; y en estas situaciones, cuando hay conflictos que duran décadas, a veces incluso siglos, cada matiz puede ser esencial. Alcanzamos la paz al comprender precisamente este hecho: que el mensaje transmitido por un tercero no siempre se transmite de la manera que el emisor desearía, pretendía o había formulado, y esto ocurre en ambos sentidos.
Es este cambio en nuestras prácticas lo que da pie a que algunos nos acusen, o me acusen, de ser pro-turcos o pro-azerbaiyanos, porque durante décadas nuestra práctica fue que si tenemos algo que decir a Turquía o Azerbaiyán, ¿a quién debemos dirigirnos para transmitir nuestro mensaje? Y preferimos y seguiremos prefiriendo la comunicación directa, por supuesto, sin excluir la participación de terceros países. Hay agendas en las que la participación de terceros países es necesaria, obligatoria, porque ya es una agenda común, pero en las relaciones bilaterales debemos mantener una comunicación activa, y es también gracias a esta percepción que hoy gozamos de paz”, explicó Pashinyan.