Patriarca Armenio de Constantinopla: “La tragedia del pasado no debe convertirse en un muro divisorio permanente, sino en una experiencia difícil pero instructiva para tomar lecciones”

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El patriarca armenio de Constantinopla, arzobispo Sahak Mashalyan, emitió un mensaje con motivo del 111º aniversario del genocidio armenio, haciendo hincapié en que la tragedia del pasado no debe convertirse en un muro divisorio permanente, sino en una experiencia difícil pero instructiva de la que se pueden extraer lecciones para construir un futuro más justo y pacífico.

“Querido pueblo fiel,

Hoy es 24 de abril. Un día que nos invita a reflexionar con humildad sobre una de las páginas más dolorosas de nuestra historia. Este día nos remite a la tragedia vivida hace un siglo, que dejó una profunda huella en nuestra vida nacional y espiritual.

Recordamos las pérdidas sufridas por nuestro pueblo durante los años de la I Guerra Mundial, el desplazamiento, el exilio y el inmenso dolor transmitido de generación en generación. Sin embargo, este recuerdo no es solo para encerrarnos en las oscuras páginas del pasado, sino también un llamado a comprender lo vivido y a mirar hacia el futuro.

En estas tierras, donde diferentes pueblos han convivido durante siglos, el legado de la coexistencia pacífica sufrió un duro golpe en aquellos años. Sin embargo, esta misma geografía también nos recuerda una verdad inevitable: que los pueblos no están condenados a la oposición eterna, sino que están llamados a la coexistencia, al diálogo y al entendimiento mutuo”, indica el mensaje.

Artículo completo en su versión en armenio.

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